Plantas con flor Cyclamen persicum
Cómo cuidar el ciclamen
El ciclamen (Cyclamen persicum) es la planta con flor del invierno por excelencia: hojas marmoladas en forma de corazón y flores erguidas con pétalos hacia atrás, en rosas, rojos, malvas y blancos. Es delicado con el calor: dura más en una habitación fresca que en un salón con calefacción.
Cuidados básicos
Luz
Luz brillante indirecta. Le gusta la claridad pero no el sol directo fuerte.
Riego
Riega por abajo (poniendo la maceta en un plato con agua 15-20 minutos) cuando la superficie del sustrato esté seca. Nunca mojes el centro de la planta ni el tubérculo: se pudre con facilidad.
Sustrato
Sustrato ligero y drenante para plantas con flor, con perlita. El tubérculo debe quedar a medio enterrar, asomando un poco.
Temperatura
10-16 °C es lo ideal. Por encima de 18-20 °C las hojas amarillean y deja de florecer antes de tiempo.
Problemas comunes
- Hojas amarillas y flores caídas: demasiado calor o exceso de riego
- Tallos blandos y podridos: agua sobre el tubérculo
- Hojas mustias de golpe: falta de agua o, al contrario, encharcamiento
¿Es segura para mascotas?
No, esta planta es tóxica para mascotas. Mantener fuera de su alcance.
Curiosidad
No muere en verano: el tubérculo entra en reposo. Si lo guardas seco y fresco, vuelve a brotar en otoño año tras año.
Preguntas frecuentes
¿Por qué se me pone mustio en casa?
Casi siempre por exceso de calor. Llévalo a la habitación más fresca y luminosa que tengas.
¿Es tóxico?
Sí, sobre todo el tubérculo: tóxico para perros y gatos si lo muerden.
¿Qué hago en verano?
Cuando las hojas se sequen, deja de regar, guarda la maceta en sitio fresco y seco, y retoma el riego en otoño.