Hierbas aromáticas Artemisia dracunculus
Cómo cuidar el estragón
El estragón (Artemisia dracunculus), especialmente la variedad francesa, es una hierba aromática imprescindible en la cocina (bearnesa, vinagres, pollo, pescado). De sabor anisado y ligeramente picante, es una planta vivaz fácil de mantener si se respeta su necesidad de drenaje y se le deja descansar en invierno.
Cuidados básicos
Luz
Pleno sol o semisombra ligera. Necesita varias horas de luz directa para concentrar aroma; con poca luz queda soso y desgarbado.
Riego
Riego moderado: deja secar la capa superior del sustrato entre riegos. Odia el encharcamiento, que le pudre la raíz. En invierno, casi nada.
Sustrato
Suelo o sustrato ligero y muy drenante, incluso pobre. En maceta, universal con bastante arena o perlita.
Temperatura
15-28 °C en crecimiento. El estragón francés necesita pasar frío en invierno (incluso heladas) para rebrotar con fuerza; en clima muy cálido degenera.
Problemas comunes
- Hojas amarillas y planta blanda: exceso de riego
- Sabor pobre: poca luz o exceso de abono
- Mata "calva" por el centro con los años: hay que dividirla y replantarla cada 2-3 años
¿Es segura para mascotas?
Es ligeramente tóxica. Mantenerla fuera del alcance de mascotas curiosas.
Curiosidad
El estragón francés casi no produce semillas viables: se multiplica por división de mata o esquejes, por eso suele venderse en maceta y no en sobre.
Preguntas frecuentes
¿Estragón francés o ruso?
El francés es el bueno para cocina (más aromático); el ruso es más rústico pero casi insípido. Compra el francés.
¿Es tóxico para mascotas?
En las cantidades de uso culinario no es problemático, pero en grandes cantidades puede sentar mal a perros y gatos. Mejor evitarlo.
¿Aguanta el invierno fuera?
Sí, el francés es vivaz y necesita el reposo invernal; pierde la parte aérea y rebrota en primavera.