Plantas de exterior Lonicera japonica
Cómo cuidar la madreselva
La madreselva (varias especies del género Lonicera, muy habitual la japonica) es una trepadora vigorosa que cubre pérgolas, vallas y celosías con flores tubulares blancas, amarillas o rosadas de aroma dulce, especialmente intenso por la tarde-noche. Es de las plantas más fáciles para tener una pared cubierta y perfumada en pocos años.
Cuidados básicos
Luz
Pleno sol o semisombra. Florece más al sol; en sombra densa crece pero apenas florece. Le gusta tener "los pies a la sombra y la cabeza al sol".
Riego
Riego regular en primavera y verano para que florezca bien; tolera algo de sequía una vez establecida, pero las hojas se ven mejor con humedad constante. En invierno, mínimo.
Sustrato
Suelo o sustrato fértil y bien drenado. No es exigente, pero agradece materia orgánica.
Temperatura
Muy rústica: aguanta heladas de hasta -15 °C y veranos calurosos. Crece prácticamente en toda España.
Problemas comunes
- Pulgón en brotes y capullos en primavera
- Oídio (polvillo blanco) en zonas húmedas y poco ventiladas
- Crecimiento invasivo: hay que controlarla, sobre todo la japonica, que puede ahogar otras plantas
¿Es segura para mascotas?
Es ligeramente tóxica. Mantenerla fuera del alcance de mascotas curiosas.
Curiosidad
Las flores producen néctar de noche para atraer polillas, sus polinizadoras nocturnas; de ahí ese perfume tan potente al caer la tarde.
Preguntas frecuentes
¿Necesita soporte?
Sí, es trepadora: dale una celosía, valla, alambre o pérgola por donde enrollarse.
¿Es tóxica para mascotas?
Los frutos (bayas) son ligeramente tóxicos para perros y gatos; las flores, en menor medida.
¿Cuándo la podo?
Justo después de la floración, para controlar su tamaño y favorecer la del año siguiente.