Plantas con flor Primula vulgaris
Cómo cuidar la prímula
La prímula (Primula vulgaris y sus híbridos) es de las primeras en florecer cuando aún hace frío: rosetas bajas de hojas arrugadas y flores en casi todos los colores. En maceta dentro de casa dura semanas; su sitio ideal es una terraza fresca, un balcón o el jardín.
Cuidados básicos
Luz
Luz brillante, con algo de sol suave de invierno. En interior, junto a una ventana luminosa y fresca.
Riego
Mantén el sustrato ligeramente húmedo de forma constante; no soporta secarse del todo ni encharcarse. Riega por la base para no mojar el cogollo.
Sustrato
Sustrato universal con buen drenaje y algo de materia orgánica. En jardín, suelo fértil y fresco.
Temperatura
8-16 °C es lo que más le gusta. Con calefacción y más de 18-20 °C decae rápido.
Problemas comunes
- Hojas mustias y flores caídas: demasiado calor o sustrato seco
- Pudrición del cuello: agua estancada en el centro de la roseta
- Hojas amarillas: exceso de riego o final natural del ciclo en interior
¿Es segura para mascotas?
Es ligeramente tóxica. Mantenerla fuera del alcance de mascotas curiosas.
Curiosidad
Su nombre viene del latín "primus" (primero), porque es de las primeras flores del año; en muchos sitios anuncia el final del invierno.
Preguntas frecuentes
¿Por qué dura tan poco en casa?
El calor de las viviendas la agota. Ponla en la zona más fresca o sácala a una terraza protegida.
¿Es tóxica para mascotas?
Es ligeramente tóxica para perros y gatos; su savia también puede irritar la piel sensible.
¿Puedo plantarla en el jardín?
Sí, en semisombra y suelo fresco rebrota y florece cada invierno-primavera durante años.